Una pieza con carácter mediterráneo que combina la calidez de la madera con un refrescante acabado turquesa. Este cuenco decorativo destaca por su exterior acanalado en resina y su interior de madera natural, creando un bonito contraste de texturas y color.
Su forma amplia y orgánica lo convierte en un perfecto centro de mesa para aportar personalidad a una cocina, comedor o aparador. El acabado artesanal de la madera hace que cada pieza pueda presentar pequeñas variaciones en tono y veta, aportándole un carácter único.
Combínalo con tonos naturales, fibras vegetales, cerámica y pequeños acentos cítricos para crear una composición luminosa y relajada de inspiración mediterránea.